Bienvenidos a mi blog

viernes, 7 de octubre de 2016

El Camino de Santiago ( El Primitivo: desde Oviedo a Santiago)

Mito, tradición, creencias religiosas, lúdico cultural, cada peregrino esgrime una serie de razones que lo lleva a realizarlo.
Este año 2010 es “ Año Santo Jacobeo” y es cuando el día 25 de Julio, día de Santiago, cae un domingo. El primer año Jubilar fue establecido por el Papa Calixto II en el año 1126. El próximo será en el 2021.
Para obtener la Compostelana debes hacer un mínimo de 100 Km. a pie ó 200 Km. en bicicleta. Los caminos que conducen a Santiago son numerosos, los más transitados:
El Francés, Via de la Plata, El Portugués y El Primitivo. Las etapas están definidas, pero existen albergues en los pueblos del camino, por lo que se puede alargar o acortar las etapas, también se puede optar por hostales, no siempre se encuentran plazas disponibles en los albergues, ya que estos no se pueden reservar, lo que hace más agobiante las etapas.
En el pueblo de Pola de Allande suena el Asturias patria querida con sonido de campanas.
Con la salida de Pola de Allande, este día tomamos contacto con la realidad del duro camino, el Puerto de Palos. Con los primeras nieblas de la mañana iniciamos el ascenso por la vega del río Nison, un paisaje que te cautiva por su espesa vegetación, en sus entrañas habita un señor mayor con sus vacas, lo cual es el único vestigio de vida humana. En medio del bosque se sube a una altitud de 900 mt. Se cruza la carretera y varios cientos de metros de subida se llega al alto del Puerto de Palos a 1145 mt.
Las vistas son espectaculares, por el descenso llegamos hasta Montefurado con sus casas de piedra de pizarra. En este pueblo deberíamos saltar una valla, lo que hicimos, pero era errónea, nos introdujo en el fondo de un barranco, con un desnivel y sin salida, como los errores hay que corregirlos volvemos a subir al punto de partida y localizar la valla correcta. Esto nos supuso un sobreesfuerzo que nos retrazó la etapa. Luego sorteamos otro par de vallas al subir la loma y bordeando llegamos a Lagos, después de un descanso llegamos a Grandas de Salime, con su albergue completo y su pequeño hospitalito aliviando las heridas de los peregrinos.
La etapa de Grandas de Salime a Fonsagrada se inicia en el centro del pueblo de la colegiata de San Salvador, el camino sale hacia la carretera y pasa por el interior de las poblaciones de la Farrepa y Cereijeira, empieza a llover, llegamos a Castro, se le conoce por su poblamiento celta de Chao Sanmartín.
La subida al puerto de Acebo por la carretera se hace interminable con el azote de la lluvia y el viento que nos da de cara, ascendemos por montículos que nos lleva a una pista forestal, cubierta de fango y sin visibilidad, se escuchan fuertes ruidos que parecen de helicópteros volando bajo, descubrimos que son de los molinos gigantes que producen energía eólica. En el puerto de Acebo nos introducimos en la provincia de Lugo.
Al llegar a la carretera las señales son liosas y nos confundimos, tuvimos suerte al aparecer un jinete que nos indicó la ruta correcta, entramos en el bar a tomar café, que tal y como habíamos pasado el día se agradece, entablamos conversación con el dueño del bar y nos comenta que hizo la mili en Lanzarote, recordando los buenos momentos y lugares de la isla.
Ascendemos unos cientos de metros, en lo alto se ve Fonsagrada donde finalizaremos la etapa, la distancia son unos 12 km., continua lloviendo. Hasta llegar allí pasamos por Cabreira, Fonfria, Barbeitos y Paradonova. Después de varias subidas y bajadas llegamos al pueblo del interior de Galicia donde se come el mejor pulpo a Feira del mundo.
De Fonsagrada a Cadavo Baleira, al iniciar la etapa nos acompaña la niebla gallega, seguimos por la carretera hacia Padrón, donde se encuentra el albergue de peregrinos, el camino transcurre por un pinar, cruzamos la carretera y nos introducimos por una maza de eucaliptos donde el paisaje te envuelve, llegamos a Vilardongo, luego a Montouto a 1050 m. y Paradavella, en este pueblo nos recomendaron seguir por la carretera, pero tomamos la senda del camino, más barrizal con bajadas y la subida A Lastra, es rompedora por lo larga y empinada, en este pueblo pedimos agua a un Sr. que reparaba un 600. Saliendo de este pueblo una pista muy empinada nos llevó hasta el alto de Fontaneira, el pueblo se encuentra más abajo, desde aquí nos quedan 6 km., en este tramo nos acompaña la lluvia, estamos deseando llegar, Cadavo Baleira lo descubrimos prácticamente cuando se encuentra a nuestros pies.
Cadavo hasta Lugo, desde Cadavo Baleira hasta la ciudad de Lugo, la niebla lo cubre todo, con elevaciones, se pasa por Pradera y Vaqueriza. Entre pinares hasta el santuario de Nuestra Sra. del Carmen, casi a la entrada de Villabade. Se continua por senderos y pequeños caminos, con vegetación espesa que unen las poblaciones de Santo de Torres, Vilar y Gondar. La señalización no es muy buena. Casas de Vima es la última localidad antes de entrar en la milenaria Lugo. Esta ciudad posee la única fortificación romana intacta de 2157 mt. de longitud, declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2000. Digno de visitar la Catedral de Santa Maria y el Ayuntamiento.
Esta etapa del camino desde Lugo a Palas de Rei está dividida en etapas diferentes en función de la capacidad de los albergues del camino, muchos peregrinos se quedan en el pueblo de Melide que es un Consejo con una población importante y gran capacidad. Nosotros realizamos el trayecto anterior para quedarnos en Palas de Rei. Desde Lugo se transita por una carretera comarcal muy estrecha, con bastantes deficiencias, en el camino una de las peregrinas que nos precedían sufrió un esguince y estaba a la espera de los servicios sanitarios, paramos por varias poblaciones entre ellas Mera, San Román de Retorta. El camino se cortaba con desvíos debido a las obras, lo que supuso una ruta más larga de la prevista. En el camino comíamos manzanas y peras así como moras silvestres. Los pocos habitantes que encontramos en sus propiedades, se dedican a la ganadería y la agricultura, el tiempo parece no haber pasado por esta zona, la señora hace la colada manualmente en una gran pileta. Los pequeños cementerios con su minúscula iglesia acompaña a sus habitantes. Dejamos atrás Villamayor de Negral y enfilamos la carretera por unas subidas pronunciadas, con un calor de más de 35 º. En Palas de Rei visitamos la iglesia de San Tirso, con su portal románico y otras muchas más enclavadas en el mismo. En este pueblo se junta el Camino Francés y se nota la perdida de tranquilidad y sosiego del Camino Primitivo.
De Palas de Rei a Arzúa bajamos por la casa del Cosello de Palas, tomamos la carretera, por la rúa de Apostol, y la del río Roxan donde se encuentra la escultura de unos peregrinos bailando, cruzamos este río y llegamos a la parroquia de San Sebastián de Carballal, el camino es muy frondoso.
Nos internamos en una senda de eucaliptos y robles que llega hasta Lacua, por San Xulian de Camiño, en el camino se encuentra la iglesia románica del siglo XII. Pasamos por Palloto, descendemos hasta el río Pambre, Ponte Campaña, por Casanova de la parroquia de Mato. Bajamos hasta cruzar el Rego do Vilar, en Porto de Bois, avanzamos hasta Campanilla.
Dejamos la provincia de Lugo y nos adentramos en O Coto, primera aldea coruñesa, perteneciente a la parroquia de Leboiro en el concejo de Melide. Aquí se encuentra un CABAZO que consiste en un canasto gigante que se utiliza para guardar el maíz, como los hórreos, detrás está la iglesia de Santa Maria. Cruzamos el río Seco por un puente medieval, entramos en el parque empresarial de Melide, bajamos hasta el río Furelos, accedemos por la parroquia de San Xoan de Furelos llegamos a Melide, capital del Concello, es una gran población equipada con todo lo necesario. Abandonamos Melide por la vía principal. Tras pasar las casas de Carball, rodeados de eucaliptos. Por un entorno maravilloso hasta Raido, continuando hacia Parabiso, ya de concejo de Arzúa, hasta el río Boente y Punta Brea.
Bajada hasta el arroyo Riberal entre Pedrito y Río, por pistas vecinales hacia el río Iso que da acceso a Ribadisco da Bonxo. Dando un rodeo llegamos a la avenida de Lugo, la entrada al pueblo de Arzúa.
Arzúa a Santiago la etapa más larga del camino, los primeros 24 km. cuentan con bosque que transmiten un encanto al camino, cruzamos el río Vello y llegamos a As Barrosas, bajamos hasta el río Brandeso, subiendo hasta Preguntoño, aldea de la parroquia de Burres. Los eucaliptos nos acompañan todo el camino hasta Taberna Vella. En la Calzada, último núcleo habitado del concello de Arzúa, entramos en el último concello denominado de O Pino, antes de llegar a Santiago, pasamos por Boavista y Salceda, seguimos el camino hasta Oxén. Siguiendo el camino plagado de eucaliptos hasta Rúa de la parroquia de Arcas, por pista asfaltada hacia Pedrouzo.
Por un camino cubierto de hojarascas llegamos a San Antón. Accedemos por pista asfaltada y pasamos el río Brandelos, subiendo un fuerte repecho a Cimadevila. La subida continúa, observamos un monolito con la calabaza y la vieira, anuncia el municipio de Santiago. Bordeamos el aeropuerto de San Paio. Transitamos por varios núcleos de la parroquia de Sabuqueira. A Esquipa y Lavacolla. Cruzamos el río Siomilla, donde los peregrinos se lavaban para llegar limpios a Santiago.
Por una pista asfaltada ascendemos hasta Monte do Gozo, pasamos junto al centro de la televisión gallega y la RTVE. En lo alto del Monte se encuentra un monumento erigido en el año jacobeo de 1993, con la figura de Juan Pablo II. En ese año también se inaguró el albergue de peregrinos, donde figuran placas conmemorativas de la ocasión por todos los presidentes autonómicos de la época.
Descendemos del Monte do Gozo hasta la rúa San Lazaro, donde se encuentra el Palacio de Congresos y Exposiciones, la rúa do valiño, continuamos por das fontiñas y rúa dos concheiros, después la rúa de San Pedro hasta la Porta do Camiño.
Entramos bajo el Arco del Palacio, para acceder a la Plaza del Obradoiro, donde termina el Camino de Santiago y esperamos dos horas para recoger “ La Compostelana”.
Este año Santiago es una fiesta continua por los numerosos actos programados por el Año Jacobeo, el incremento de peregrinos y visitantes desborda todas las previsiones que culminará con la visita Papa Benedicto XVI en el mes de noviembre.

Mª del Carmen Ramírez Batista y
Manuel Fuentes Moreno