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viernes, 7 de octubre de 2016

Los Indianos ( Isla de La Palma - 2010)


El carnaval de la Isla de la Palma se celebra el viernes anterior al miércoles de ceniza. La explosión de la fiesta tiene lugar el lunes, las calles se abarrotan de participantes, una autentica masa se agolpa en todo el casco antiguo de la cuidad.
Esta tradición se inicio en el siglo XIX con las fiestas que se organizaban con la llegada de los barcos que venían de Latinoamérica y especialmente de Cuba.
El recorrido se inicia en la avenida de los Indianos y finaliza en la Plaza de la Alameda.
Los participantes van de blanco, tanto hombres como mujeres, generalmente con zapatillas cómodas para aguantar el día y la noche por las calles empedradas.
Los polvos de talco es el elemento que se utiliza en la batalla formada con la música de las bazucadas que no dejan de tocar todo el lunes en las plazas, ventorrillos y locales aledaños y todo regado con el mojito cubano para hacer honor a las tierras lejanas. Existe una creencia de que blanquearse es una costumbre heredada de los rituales ñañigos cubanos.
Los personajes que desfilan por estas fiestas son variopintos: La Negra Tomasa, completamente maquillados de negro con vestimentas similares a la mulata de la película ( Lo que el viento se llevo). Los Indianos van generalmente con guayaberas y pantalones blancos, también se ven con trajes de lino. Los de apariencia más pudiente y el clásico sombrero panameño, las mujeres con vestidos blancos, la sombrilla, suelen llevar alhajas para ostentar riqueza, algunos van con maletas. Preparan artilugios que imitan cámaras de televisión de cadenas iberoamericanas.
El Carnaval de los Indianos en la Palma es especial, se vive mucho de día y eso lo diferencia de otros carnavales de las Islas Canarias. Las noches están muy animadas con verbenas, pero la esencia se encuentra en el lunes donde desde las diez de la mañana se pone en marcha los actos hasta que el cuerpo aguante.
Es muy agradable pasear por las calles de Santa Cruz de la Palma al día siguiente, cuando las calles vuelven a la normalidad y donde no queda ni rastro de la ingente cantidad de polvos de talco vertidos en ellas.La afluencia a estas fiestas es inmensa, la cantidad de palmeros y foráneos que acuden a la misma, lo cual repetiremos, aunque este año no pudimos salir de la Isla cuando teníamos previsto, por cuestiones meteorológicas.