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viernes, 7 de octubre de 2016

Noruega en 2006


Este viaje desde Madrid con escala en Ansterdan, y llegada a la ciudad de Bergen, era de los primeros de la temporada, debido, fundamentalmente a la característica de un clima frío y riguroso, en invierno las temperaturas son muy bajas, grandes capas de espesor de nieve cubre su paisaje, lo que dificulta los accesos a las diferentes comarcas, aunque en las costas las temperaturas son más templadas, la época más idónea para viajar va desde principios de junio a mediados de septiembre. Si queremos observar el sol de media noche, desde mitad de mayo a mitad de julio.
Noruega tiene 4,5 millones de habitantes, la forma de Estado en Monarquía Constitucional, la religión evangélica luterana, la moneda es la corona noruega, también se puede pagar con euros, pero la vuelta es en la moneda nacional.
Los noruegos no son miembros de la CEE, abandonaron la organización a raíz del plebiscito celebrado en 1972, lo repitieron en los años noventa y siendo el resultado negativo. El alto nivel de vida que disfrutan sus ciudadanos no están dispuestos a bajar su nivel con la incorporación a la Unión Europea. Antiguamente los habitantes de este país eran de los más pobres de Europa, la extensión de terreno apto para el cultivo es solo el 3,2% de la superficie, los productos ganaderos y las papas lo cubren de cosecha propia, mientras que frutas, verduras y sobre todo trigo son deficitarios.
En la actividad pesquera Noruega ocupa el primer puesto en Europa y el quinto en el mundo. Todos conocemos el salmón noruego, ahumado, fresco se puede preparar de infinitas maneras, siempre es exquisito. Se obtienen también capturas de caballas, sardinas, merluza negra y abadejo, la mayor parte del pescado es objeto de una preparación industrial antes de su comercialización, La caza de cetáceos y focas está en franca regresión, debido a la presión de organizaciones ecologistas opuestas a estas capturas.
La mayor riqueza de noruega procede de los yacimientos de hidrocarburos del Mar del Norte, carbón y sobre todo importantes reservas hidráulicas que constituyen la mayor parte de sus recursos energéticos. Las reservas de petróleo y gas natural son incalculables.
Breves pinceladas de la historia de Noruega nos sirve para situarnos en el origen de este hermoso país: a comienzos de nuestra era existía en Noruega una organización social basada en la supremacía de señores terratenientes. A finales del siglo VIII surgió el fenómeno Vikingo, debido a un exceso de población a una técnica superior en la construcción naval y en la fabricación de armas y al gusto por la aventura.
En la Edad Media se restableció el poder monárquico, la corona recobra su prestigio bajo los reinados de Olav I y sobre todo Olav II, quienes convirtieron a sus súbditos al cristianismo.
En el siglo XVI y XVII surgió la unión con Suecia y Dinamarca a través de los lazos matrimoniales de las diferentes monarquías.
En el siglo XVIII y XIX los acontecimientos se suceden, Noruega se declara independiente, se une a Suecia bajo un mismo soberano. En el año 1905 Noruega se declara independiente. En la Primera Guerra Mundial se declaró neutral, en la Segunda las tropas noruegas lucharon con los aliados, en 1945 Noruega fue liberada al capitular Alemania.
Bergen es la entrada de los Fiordos, la ciudad está encajada entre montañas, fue fundada por Olav Kyrre hace un milenio, marinera con un magnifico puerto pesquero, industrial y deportivo, casas de madera al borde de la bahía declaradas patrimonio de la humanidad, aquí sí que la mano del hombre conserva y restaura lo que el paso del tiempo deteriora. Las colinas que podemos divisar desde la ciudad o subiendo en el funicular son una reconciliación con la naturaleza. El mercado del pescado en la explanada del puerto de Bergen es un autentico hervidero de clientes, vendedores y paseantes observando los objetos a la venta, jerséis gruesos de lana, pieles de reno, flores, pescados frescos, ahumados, mariscos vivos, lo que supone un impulso vital en la ciudad.
Nos dirigimos al valle de Voss, en la región de los Fiordos, entrar en ellos es vivir en la naturaleza más impresionante de imaginar, la descripción se hace difícil porque podemos caer en frases y tópicos reiterados en guías para turistas. Lagos de aguas mansas, cristalinas donde se reflejan los barcos amarrados a los pantalanes, montañas que protegen de los vientos, pequeños hoteles y cabañas rodeadas de vegetación, esas postales de paisajes bucólicos que hemos visto a lo largo de nuestra vida y que muchas veces pensamos que no existen, aquí tenemos que la realidad supera la imaginación, la naturaleza de los dioses que podemos vivir los humanos.
En el pueblo de Gudwangen está la reconstrucción de un poblado vikingo, donde embarcamos para visitar los Fiordos, el de los sueños, tiene 200 km. de largo, una altura de 2045 m. y 1308 m. de profundidad, en el recorrido observamos innumerables cascadas de agua producidas por el deshielo de los montes que bordean los fiordos, en la cubierta del barco la sensación de frio es importante, no en vano estamos rodeados de nieve y agua muy fría, desembarcamos en el puerto de Kaupanger, después de reponer fuerzas visitamos el glaciar Nigrad, una impresionante lengua de hielo con tonos azules situado en la cavidad formada por dos montañas, la superficie la utilizan deportistas arraigados para practicar traiking.
Dejamos la región de los fiordos y seguimos hacia Lom donde podemos ver las casas de madera e iglesias más espectaculares del país (Stanvkirke).
El trayecto hasta Oslo es impresionante, montañas nevadas, lagos congelados, pistas de nieve donde los esquiadores practican su deporte deslizándose por ellas, la nieve se derrite, lo que produce infinidad de cascadas, dejando erosión en las montañas. Llegamos a Lillehammer sede olímpica de invierno en 1994 a orillas del mayor lago noruego el Mjasa.
Al entrar en Oslo vemos muchas banderas españolas que cuelgan de farolas y fachadas, por la avenida principal que finaliza en el Palacio Real, al preguntar el motivo nos dijeron que los reyes de España estaban en la ciudad, que decepción, no era por nuestra llegada. Oslo se encuentra en un enclave prodigioso, posee muchos espacios verdes, zonas peatonales, restaurantes, bares y terrazas que invitan a tomar cerveza ( 12 € una jarra de ½ litro), visitar tiendas, el Museo Kon–Tiki/Ra, donde podemos observar las estatuas de la Isla de Pascua, el Museo de barcos Vikingos, el Museo noruego del folclore, Akershus con la fortaleza medieval y Palacio del 1299 que contiene la historia de la nación.
Noruega con los Fiordos es digna de visitar, a pesar de figurar en las estadísticas internacionales como uno de los países más caros del mundo. 


Fdo. Carmen Ramírez